lunes, 18 de marzo de 2013

Movistar ofrecerá descuento en Spotify Premium a sus clientes

Hace unas horas que hemos sabido que Movistar ofrecerá a sus clientes un 40% de descuento en la tarifa de Spotify Premium. De este modo, el precio será de 6€ aproximadamente, en vez de los habituales 9,99. Además, les ofrecerá la posibilidad de abonar esta cantidad directamente en su factura telefónica. Esta oferta tendrá una duración de dos años.

Se trata de una buena noticia para los usuarios de Spotify Premium y clientes de Movistar, y también para todos aquellos que tenían contratado Spotify Unlimited. La diferencia entre Premium y Unlimited es que con la primera opción puedes escuchar  música offline en cualquier dispositivo electrónico y, con la segunda, puedes escuchar música sin interrupciones en tu ordenador.

Movistar continúa buscando la fórmula para detener la fuga de clientes, y, por qué no, ésta puede ser una buena opción para los amantes de la música, para aquellos que tengan contratado Premium o Unlimited. No sé si la teleoperadora obtendrá beneficio con esta asociación, aunque no es pionera en hacerlo, ya que Yoigo ya ofrecía esta posibilidad a sus clientes, tres meses gratis y el resto por 7€ aprox.



lunes, 11 de marzo de 2013

¿Qué distingue a una canción buena de una mala?

He decidido meterme en un buen berenjenal. La pregunta es amplia, ¿qué distingue a una canción buena de una mala? Seguramente, si preguntamos a diez personas distintas, cada una tendrá una respuesta, ya que, para cada uno, una canción es buena por distintos motivos.

En primer lugar, estoy segura de que muchos diríais aquello de que una canción buena es aquella que te hace sentir "algo", que despierta una emoción o un sentimiento en ti. Vale, estoy de acuerdo. Pero no del todo de acuerdo. Por ejemplo, digamos que a una persona le emociona "Yo quiero bailar" (Sonia&Selena). ¿Es buena la canción? Objetivamente, no. Son un puñado de notas ordenadas para dar forma a una melodía sencilla y pegadiza para que uno baile en las fiestas del pueblo, pero, sinceramente, no es una canción brillante, única, original. Y también puede ocurrir lo contrario, que a alguien "Bohemian Rhapsody" (Queen) no le diga nada, que no despierte en esa persona ni el más mínimo interés. ¿Es por eso una canción mala? Por supuesto que no.

Entonces, ¿qué es lo que hace buena a una canción? La letra. Sé que muchos diríais que la letra la hace buena. Aquí vuelvo a discrepar. "Love me do" (The Beatles) es una canción con una letra pegadiza, sencilla, pero, me atrevería a decir, no es brillante. ¿Es por ello una canción mala? En absoluto, todo lo contrario. ¿Por qué? Porque debemos fijarnos en todo, en el momento en el que se escribió, lo que supuso, el cambio que trajo. Una letra sencilla, para una gran canción. Por tanto, el argumento de la letra no siempre funciona (aunque en gran parte de los casos, sí), no es suficiente.

Otro argumento lógico: la música. Bien, nos vamos acercando. Si una canción tiene una melodía distinta, única, ingeniosa y potente, va a enganchar, seguro. Y si encima la acompañamos de una buena letra, mejor que mejor, la combinación será exquisita. ¿Puede triunfar una canción con una base musical buena y una letra pésima? Pues, fijaos por donde, creo que sí. Es más, en la escena musical actual podemos ver algunos ejemplos de melodías aceptables, incluso resultonas, y letras facilonas y poco originales (me atrevería a señalar, por ejemplo, alguna canción de la todopoderosa Rihanna y similares).

Sin embargo, ¿creéis que el día de mañana, cuando pasen 40 o 50 años, alguien echará la vista atrás y dirá "Rihanna, aquella artista que revolucionó la música, que marcó un antes y un después"? Sinceramente, yo creo que no. Es más, pocos artistas de hoy en día tienen el honor de poder decir tal cosa. Eso es precisamente lo que diferencia a los grandes, a los Rolling Stones, a los Beatles, a Elvis Presley, a Frank Sinatra, a Nirvana, a Queen, a The Doors, a Billie Holiday, a Bruce Springsteen, a Bob Dylan, etc., el hecho de que hoy en día millones de personas escuchen sus canciones como si o hubiera pasado el tiempo, que lleven sus camisetas, que memoricen sus letras, que compren sus vinilos.

Por eso, una canción buena es aquella que escuchas pasados 30 años y piensas "madre mía, ¡qué temazo!". Da igual las veces que la hayas escuchado, no llega a cansarte, precisamente ahí radica su genialidad. Reconoces que es grande sea cuando sea. Se trata de combinar la calidad con ese toque distintivo, fresco, que enganche a las personas, independientemente de la época en la que vivan o del lugar en el que se encuentren. Solo esa capacidad de traspasar barreras y convertirse en símbolo abrirá a un artista las puertas del Olimpo. Y, sinceramente, los agraciados en el panorama actual se cuentan con los dedos de una mano.


¿Qué opináis?

viernes, 16 de noviembre de 2012

En las entrañas del Museo del Prado

Ayer tuve una oportunidad única: visité las entrañas de uno de los museos más famosos del mundo, el Museo del Prado. En la visita, que comenzaba a las 9 de la noche con un breve cóctel de recibimiento, pudimos comprobar lo que se siente al recorrer el museo vacío, con la oscuridad reinando en el exterior de sus muros. El Prado por la noche es algo único, mágico, misterioso. Los protagonistas de las obras te miran sigilosos desde las paredes, como si siguiesen tus pasos. Tienes la impresión de que, al mirar para atrás, Diego de Velázquez te saludará desde su caballo.

Además de ver algunas obras que no suelen mostrarse al público, la guía nos explicó en detalle algunas de las obras más conocidas del museo, como los cuadros de El Bosco o "Las Meninas", de Velázquez. Es magnífico poder admirar las pinturas desde la distancia, o bien de cerca, sin tener treinta y cinco cabezas delante que no te permiten apreciarlo como debieras.

Pero la parte más impactante de la visita llegó con el recorrido por el almacén y el taller de restauración, un verdadero privilegio. Me impresionó mucho el sistema de almacenaje de las obras, con una infraestructura pionera, creada específicamente para albergar cuadros de grandes dimensiones sin que sufran daño alguno.

El taller de restauración es un espacio sagrado, donde se respira devoción y respeto. En él, una persona especializada en restaurar obras de los Siglos de Oro nos guió por la estancia, explicándonos el proceso de retirada de barnices de las obras dependiendo del material sobre el que estén elaboradas -madera, lienzo, muro-. Además, tuvimos la oportunidad de ver cómo estaba siendo restaurada una pieza de nueva adquisición que será presentada en los próximos meses por el museo.

En definitiva, todo un lujo.